El resentimiento es una especie de apego. Genera una fuerte
conexión entre uno y la persona con la que uno está resentido. ¿Es eso lo que
realmente deseás? El tiempo y la energía dedicados al resentimiento son tuyos.
¿Es así como deseás utilizar esos valiosos recursos? No hace falta que alguien
te guste para dejar de sentir resentimiento por él. Tené la voluntad de
perdonar. Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo para el otro sin
darnos cuenta que los únicos beneficiados somos nosotros mismos. Cargar con ese
rencor es tu mayor peso. Pensá cuán positivo sería liberarte de él. No
significa que lo que fuese que tuviste que soportar haya sido aceptable, ni que
vas a permitir que suceda nuevamente. Significa, simplemente, que estás listo y
ansioso por dejarlo atrás. Dejarlo pasar y perdonar no deshace lo que ha sido
hecho, pero te libera de tener que seguir desperdiciando más tiempo o más
esfuerzo en resentimiento inútil. La falta de perdón te ata a las personas con
el resentimiento. Te tiene encadenado. Encontrá la manera de perdonar y así, te
podrás concentrar en el futuro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario