El lado oscuro del corazón



“Y poder ir más allá de las palabras gracias a ellas.
Envolver en anécdota lo que es sentimiento. Ponerle tiempo a lo que es eterno.
Morir de golpe en cada latido denso y lento de cada una de tus emociones.
Volar porque está uno enamorado aunque no sepa lo que es eso..."




Alma








Cómo algo tan liviano, algo tan frágil, algo comparable al suave aleteo de una mariposa, tenga tanto peso en nuestra vida.
El alma, nuestra alma… tiene voz, y es el murmullo de nuestra conciencia; y en mí expresa mis emociones, da rienda suelta a mis miedos y contradicciones, y siempre la tengo ahí, en el fondo de mí, exprimiendo mis sentimientos.






Círculos viciosos








“Miro hacia atrás y todo me parece lejano… pero sólo soy yo la que está lejos”

En realidad estoy saliendo de un espiral… Voy por la primera vuelta del círculo,
pero poco a poco, iré tomando esa distancia que cada día me alejará más del centro del dolor.

Salir, crecer, reír por reír y llorar para limpiarme.

Vivir.






Pensándote








“Cierro los ojos y vuelo…

Aparezco donde vos estás.

Te veo. Me acerco.

Te recorro con la mirada.

Más cerca.

Te acaricio. Siento tu piel.

Tus manos hoy están frías.

Te huelo. Mis labios rozan tu frente.

Y vos ni te das cuenta.

O quizá sí.

Quizá en este momento estés pensando en mí.

Sin saber por qué”






En el camino








Hay una atmósfera de suspensión, como si todo lo que hay alrededor nuestro estuviese esperando que algo ocurriese.






Apuestas








Todos los días tenemos que tomar decisiones grandes y pequeñas.
Algunos lo llaman decisiones, pero en realidad son apuestas, porque toda decisión implica un riesgo; a veces ganamos, a veces perdemos… a veces perdemos tanto que desearíamos no haber echado la última mano de cartas.
A la hora de apostar, podemos ser conservadores o arriesgarlo todo, lo cierto es que no sé como se gana más. Creo que es preferible arrepentirse por apostar mucho y perder, que por no apostar nada y nunca saber cuándo podríamos haber ganado.
Qué difícil es entender la vida cuando nos quita algo que nos importa de verdad. De pronto vemos que perdimos la apuesta y no tenemos energía ni para levantarnos de la mesa. Pero las apuestas las hacemos a diario, muchas veces estamos a punto de perder algo y ni nos enteramos; otra veces alguien apuesta por nosotros, pero no podemos cubrir la apuesta.
Dicen que la fortuna favorece a los audaces, pero creo que son los audaces los que buscan las oportunidades de tener suerte.
Quizá no sea tan importante ganar o perder, sino luchar hasta el final…
También es posible perder y ganar, todo en la misma jugada, pero es un equilibrio muy delicado. Ganar… perder… volver a ganar… volver a perder… tal vez lo más complicado de todo sea decidir cuánto queremos apostar.