El lado oscuro del corazón



“Y poder ir más allá de las palabras gracias a ellas.
Envolver en anécdota lo que es sentimiento. Ponerle tiempo a lo que es eterno.
Morir de golpe en cada latido denso y lento de cada una de tus emociones.
Volar porque está uno enamorado aunque no sepa lo que es eso..."




Apuestas








Todos los días tenemos que tomar decisiones grandes y pequeñas.
Algunos lo llaman decisiones, pero en realidad son apuestas, porque toda decisión implica un riesgo; a veces ganamos, a veces perdemos… a veces perdemos tanto que desearíamos no haber echado la última mano de cartas.
A la hora de apostar, podemos ser conservadores o arriesgarlo todo, lo cierto es que no sé como se gana más. Creo que es preferible arrepentirse por apostar mucho y perder, que por no apostar nada y nunca saber cuándo podríamos haber ganado.
Qué difícil es entender la vida cuando nos quita algo que nos importa de verdad. De pronto vemos que perdimos la apuesta y no tenemos energía ni para levantarnos de la mesa. Pero las apuestas las hacemos a diario, muchas veces estamos a punto de perder algo y ni nos enteramos; otra veces alguien apuesta por nosotros, pero no podemos cubrir la apuesta.
Dicen que la fortuna favorece a los audaces, pero creo que son los audaces los que buscan las oportunidades de tener suerte.
Quizá no sea tan importante ganar o perder, sino luchar hasta el final…
También es posible perder y ganar, todo en la misma jugada, pero es un equilibrio muy delicado. Ganar… perder… volver a ganar… volver a perder… tal vez lo más complicado de todo sea decidir cuánto queremos apostar.






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