El lado oscuro del corazón



“Y poder ir más allá de las palabras gracias a ellas.
Envolver en anécdota lo que es sentimiento. Ponerle tiempo a lo que es eterno.
Morir de golpe en cada latido denso y lento de cada una de tus emociones.
Volar porque está uno enamorado aunque no sepa lo que es eso..."




Acá









No siempre somos culpables de las cosas que nos ocurren en la vida, muchas veces son fruto del destino, y también consecuencia de nuestras propias circunstancias…
Es como si fuésemos una caja vacía…….
¿Que futuro puede tener una caja vacía?…
… que algún día cualquier cosa la llene. Que querramos o no , ofreciendo más o menos resistencia, un buen día alguien o algo ocupe todo el espacio vacío de nuestro interior.
O si fuésemos una toalla seca…
lo normal es que nuestro destino sea ser mojados alguna vez.
Sin embargo…si somos una caja repleta, da igual por donde nos movamos o con quien estemos, porque nadie podrá meter en nosotros siquiera un poquito de aire.
Y si somos una toalla empapada, igual…por mucho que nos sigan mojando , ya no “admitiremos mas agua”…

Y con este metáfora podría explicarse la historia de tantas vidas. Por qué no también de la mía…
Las cosas que me ocurrieron son consecuencia de lo que yo era y de las cosas que tenía, y lo que ahora soy marcará irremediablemente mi futuro y mi destino.

¿y quien soy yo?…
No lo sé….solo sé que quiero estar acá…






Desamor








Cuando uno se siente abandonado, de nada le vale a uno repetirse que vale mucho,
 porque se siente pequeño, muy pequeño; y sin querer se compara con el resto,
 culpabilizándose así mismo.
En una palabra no queriéndose.






Ateo












Ángel








No te preocupes, no dejes que las nubes negras te ronden, no permitas que te gane el desánimo, no le des gusto a la melancolía.  Rebelate y a pesar de todo trata de ser optimista, aunque cueste, como un valiente acto de rebeldía.  Este es un bache, como ya hubo otros, como seguramente habrá más adelante… ¿quien dijo que esto de vivir era fácil?  Lo único que sé, es que, con cada prueba del destino te hacés más fuerte, más resuelto y luchador, más valiente y desenvuelto que antes y eso me gusta, me da orgullo.  Aún así, aunque las cosas todavía no salgan como quisieras, tené paciencia.  Este momento color de hormiga es un plan del destino para que aprendas algo, para que crezcas, para que evoluciones…  A veces la vida tiene planes perfectamente orquestados… lo sabés…  Vos tené paciencia…  la buena gente se merece cosas buenas y las tendrás.  Mientras, no dejés que nada empañe tu alegría, no permitas que se te endurezca el corazón, no dejés que tus ojos pierdan el brillo…  Tené paciencia y esperanza… algo bueno está por llegar…   Así que ánimo ángel mío…






Los hijos








“Los hijos, afortunadamente, son mas importantes que uno mismo.
Y dejarás de pensar en ti,
porque su felicidad te va a importar más que tu sufrimiento”





Y es así, tal cual,  como lo sentimos los padres. Todas nuestras depresiones se acaban cuando comienzan las de nuestros hijos. Llevamos la sonrisa pintada y la repintamos cada vez que las lágrimas la destiñen…






Cuando una mujer ama






“Para una mujer enamorada,
amar demasiado no es amar suficiente”






“Las mujeres son una especie difícil de enamorar.Y cuando se  logra, es una ardua tarea poder mantener ese fuego inicial.
A algunas las atrae el físico, otras se ven maravilladas por los aspectos emocionales. Otras buscan el hombre perfecto que combine ambas virtudes. Pero aunque el deseo entre primero por los ojos, no siempre un buen físico puede llegar a enamorar completamente a una mujer.
Lo que necesita la mujer es el Amor. Luego vendrá el sexo, el humor, etc, porque a las mujeres no les atrae tanto lo físico como a los hombres, y el sexo por sí solo no funciona para convertirse en amor.Pero para muchas mujeres lo mejor que les puede ocurrir para enamorarse de alguien es el TIEMPO, darse tiempo, darle tiempo a la relación y que la persona amada les dedique parte de su tiempo.
Al preguntarle a una mujer si el dinero que tiene su pretendiente influye a la hora del enamoramiento, la mayoría responde que no. En cambio, las diferencias culturales e ideológicas pueden llegar a jugar un papel determinante en una relación. Si un hombre tiene gustos y costumbres muy distintas a las de una mujer, la pareja tiende a durar poco.
Lo esencial se encuentra en una sola palabra: Honestidad.

Ellas buscan que el hombre sea honesto, sincero, que no mienta, que sea fiel. Sentirse  protegida, acompañada, que ella sea lo más importante que el hombre tiene en su vida, o mejor dicho, que él se lo sepa transmitir”









La traición del cuerpo








“Por los menos setenta años tengo, y bien vividos, pero mi alma y mi corazón, atrapados todavía en los resquicios de la juventud, se preguntan…
¿Que diablos le sucedió al cuerpo?
Al mirarme en el espejo de plata, no reconozco  a esa abuela coronada de pelos blancos que me mira de vuelta…
¿Quien es esa que se burla de mi ?
La examino de cerca con la esperanza de encontrar en el fondo del espejo a la niña con trenzas y rodillas encostradas que una vez fui, a la joven que escapaba a los vergeles para hacer el amor a escondidas, a la mujer madura y apasionada que dormía abrazada a Rodrigo.
Están allí, agazapadas, estoy segura, pero  no logro vislumbrarlas. Ya no puedo hacer las mismas cosas que antes, pero no es por falta de ánimo,  que eso siempre me ha sobrado, sino por traición del cuerpo. Me faltan fuerzas, me duelen las coyunturas, tengo los  huesos helados y la vista cansada y borrosa.
Es extraño sentir que el cuerpo se acaba mientras la mente sigue inventando proyectos”





Me llegó muy adentro este fragmento de “Inés del alma mía”. No tengo todavía setenta años, pero a mis cuarenta y tantos, ya empiezo a notar  la “traición del cuerpo” esa que  menciona  la  novela. Y no me refiero a las incipientes arrugas  de expresión, a la flacidez, las ojeras o las canas.

Perdí muchísima vista en los últimos años…  es la famosa presbicia (natural a partir de los 40 te dicen los médicos) la  que se ensañó conmigo, obligándome a usar los incómodos lentes.



Es esta traición del cuerpo la que me preocupa. La que poco a poco  nos va mermando facultades y capacidades.
Físicamente tampoco me siento muy bien en estos días, y a veces me pregunto  cuánto tiempo  más aguantará  la  maquinaria de mi cuerpo el ritmo vertiginoso que le impongo cada día… y sobre todo  ¿No seremos nosotros quienes a lo largo de nuestra vida lo traicionamos a él?
Porque hay que recordar que:

“El cuerpo humano no es más que una mera  apariencia que esconde nuestra realidad”



Y así es como llego a la conclusión que sólo yo puedo y debo cuidarme. Tenemos un sólo cuerpo y debe durarnos toda nuestra vida






Mi hueco








Éste es el lugar… el hueco perfecto donde quiero quedarme.
El que hay reservado para mí, entre tu hombro y tu cara… ése, donde puedo acurrucarme y dejar que mi realidad desaparezca.