No siempre somos culpables de las cosas que nos ocurren en
la vida, muchas veces son fruto del destino, y también consecuencia de nuestras
propias circunstancias…
Es como si fuésemos una caja vacía…….
¿Que futuro puede tener una caja vacía?…
… que algún día cualquier cosa la llene. Que querramos o no
, ofreciendo más o menos resistencia, un buen día alguien o algo ocupe todo el
espacio vacío de nuestro interior.
O si fuésemos una toalla seca…
lo normal es que nuestro destino sea ser mojados alguna vez.
Sin embargo…si somos una caja repleta, da igual por donde
nos movamos o con quien estemos, porque nadie podrá meter en nosotros siquiera
un poquito de aire.
Y si somos una toalla empapada, igual…por mucho que nos
sigan mojando , ya no “admitiremos mas agua”…
Y con este metáfora podría explicarse la historia de tantas
vidas. Por qué no también de la mía…
Las cosas que me ocurrieron son consecuencia de lo que yo
era y de las cosas que tenía, y lo que ahora soy marcará irremediablemente mi
futuro y mi destino.
¿y quien soy yo?…
No lo sé….solo sé que quiero estar acá…

No hay comentarios:
Publicar un comentario