Cómo algo tan liviano, algo tan frágil, algo comparable al
suave aleteo de una mariposa, tenga tanto peso en nuestra vida.
El alma, nuestra alma… tiene voz, y es el murmullo de
nuestra conciencia; y en mí expresa mis emociones, da rienda suelta a mis
miedos y contradicciones, y siempre la tengo ahí, en el fondo de mí,
exprimiendo mis sentimientos.

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